Distrito 4.14. Real Sitio de La Magdalena

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Calle Juan de Borbón

La península de la Magdalena debe su nombre a una vieja ermita que se levantaba muy cerca de la actual entrada al recinto municipal. En este lugar, por su situación estratégica, se han realizado construcciones desde la antigüedad, se han constatado restos de época romana y medieval así como otras de tipo militar como el castillo de Hano o de servicios como el semáforo.

A comienzos del presente siglo, los terrenos pasaron de Ministerio de la Guerra al Ayuntamiento de Santander y se aprobó la construcción del Palacio como regalo al rey D. Alfonso XIII.

A partir de 1908, la Corporación Municipal acordó ofrecer un palacio al Rey para sus veraneos en Santander. Los arquitectos locales Bringas y Riancho fueron seleccionados mediante concurso público, e inmediatamente comenzaron las obras.

El 7 de Septiembre de 1.912, el alcalde entregaba a Alfonso XIII las llaves de oro del Palacio, sin embargo, no se instalaría hasta el verano siguiente.

El Palacio de la Magdalena por su localización y su singularidad se convirtió en el símbolo de Santander. Desde 1913 a 1930, fue residencia de verano de los reyes. A partir de los años treinta, pasó a manos estatales convirtiéndose en centro de cultura, como Universidad Internacional de Verano. En 1995 el Ayuntamiento acometió una importante restauración que modificó la distribución interior del edificio de caballerizas y del propio Palacio.

Con la restauración de la “Casa de los Guardeses” en 1998 por la Escuela-Taller municipal, se completa la remodelación del conjunto de edificaciones originales de principios de siglo de la Península de la Magdalena.

LA RESTAURACION DE LA “CASA DE LOS GUARDESES”

Este pequeño edificio forma parte del complejo de edificaciones proyectadas por Bringas y Riancho, dentro del recinto de la Magdalena. Situado muy cerca de la puerta de acceso, sirvió desde su construcción para vivienda permanente del personal encargado de esta función. Inspirada en los edificios de la campiña inglesa, contiene cuatro viviendas estructuradas en dos plantas de una superficie aproximada de 130 m2.

La Escuela-Taller de Santander, promovida por el Ayuntamiento de Santander y financiada por el Instituto Nacional de Empleo, ha realizado durante el primer semestre de este año, labores de restauración orientadas a la recuperación de las fachadas y la cubierta del edificio que se encontraba en un lamentable estado de conservación.

El trabajo se ha acometido en dos fases, interviniendo los talleres de albañilería, fontanería, revestimiento de fachadas, cantería y carpintería.

La “casa de los Guardeses” se encontraba con numerosas lesiones en fachada y cubierta. Las fachadas presentaban desprendimiento de los revocos, desconchones de la pintura, humedades de capilaridad, etc.; la cubierta numerosas goteras y un estado de avanzado deterioro del material de cubrición y de los diferentes elementos que la componen. La madera de aleros y carpintería se encontraba en algunos casos podrida, en otros desprendida y en general bastante deteriorada.

Se han colocado dos puntas por pieza a 90cms. De su borde superior y a 50 mm de los laterales. Cada placa monta sobre la inferior 150 mm en horizontal y 250 mm en el sentido de la pendiente.

Aproximadamente se desmontó, por encontrarse deteriorada, el 15% de la tabla sobre la que descansa la pieza de fibrocemento. Estas se sustituyeron por nuevas tablas de madera de pino. También se realizaron algunas modificaciones y sustituciones en los cabríos de la estructura de cubierta, bien por encontrarse deteriorados o bien por presentar deformaciones.

Se han dejado ganchos de servicio de acero, anclados con pasadores a las cumbreras, en previsión de un futuro mantenimiento de la cubierta.

Las limas, el pesebrón, los baberos, las cumbreras y los remates a los aleros se han sustituido en su totalidad por nuevas piezas de zinc que han guardado fidelidad con las originales.

El 60% de las piezas que componen las bajantes se han sustituido por otras nuevas al encontrarse con importantes desperfectos. Las nuevas se han ejecutado con piezas de P.V.C..

Los revocos de la fachada se han picado en un 705 de su superficie debido a que se encontraban desprendidos del soporte.

Posteriormente, la mayor parte de la superficie de fachada se ha revocado con mortero de cemento hidrófugo recogiendo las faltas en el resto.

Se ha respetado la decoración existente de la fachada: falso entramado de vigas y pinados.

Posteriormente, previa imprimación de la fachada de un producto de sellado de poros, se ha procedido a ejecutar las dos manos de acabado a base de un revestimiento pétreo rugoso buscando el color original de edificio. El falso entramado de madera así como las carpinterías y aleros se han acabado a base de esmalte en el tono original.

Por otro lado, el zócalo de la fachada sur que se encontraba con problemas de humedad de capilaridad se ha forrado con un aplacado de piedra caliza tipo Escobedo.

Prácticamente, la totalidad de las carpinterías presentaban problemas de estabilidad, por lo que ha tenido que ser repasadas siendo necesarios sustituir varias de ellas, en otras fue suficiente con cambiar bisagras, vidrios y enmasillados. Las nuevas se han realizado con madera de pino norte.

CRONOLOGÍA DE INTERVENCIONES

  • Carpintería
  • Fontanería
  • Revestimiento de fachada
  • Cantería

SITUACIÓN

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